Búsqueda de la Esencia del Yo

Cuando nos preguntamos “quien soy yo?” o “soy esencialmente bueno o esencialmente malo?” la pregunta asume que existe intrínsecamente o inherentemente una esencia fundamental dentro de mi que que me identifica y me define como persona. A esto el Budismo le llama mismidad (selfness en Ingles, ātmaka en Sanscrito, bdag nyid en Tibetano). La creencia que la persona posee una naturaleza intrínseca, asume o implica que hay un yo autosuficiente que existe sustancialmente en la persona. El Budismo asevera que no solo carecemos de mismidad, sino que concebir al yo como existente sustancialmente es una mal-percepcion y la raíz de nuestros problemas. Como nos mal-percibimos? Creemos que existimos unitariamente, permanentemente, e independientemente.

Primero, creemos que dentro de nosotros hay una esencia fundamente que es irreducible, indivisible. Si analizamos cual es la base del yo, siempre encontraremos partes. Lo típico es creer que el yo esta divido al menos en cuerpo y mente. Algunas personas, especialmente en las corrientes materialistas, creen que el yo es solo el cuerpo: pues consistiría de partes: el cuerpo lo puedo dividir espacialmente. Otros creen que el yo es la mente, por ejemplo los que creen “yo soy el que piensa”. La mente también la podemos dividir temporalmente en eventos mentales. Cuando critican un aspecto de nosotros, a veces nos ofendemos o deprimimos. “El dice que soy así”. Esto es porque creemos que cuando nos insultan están insultando la totalidad de nosotros. No simplemente un aspecto.

Segundo, creemos que somos permanentes. Nuestras partes, cuerpo y mente, están en un constante cambio. La única razón por la que puedo interactuar con mi entorno es porque soy impermanente. Si mi cuerpo y mente fueran estáticos como una estatua no podrían hacer nada! Cuando nos peleamos con otros pensamos “es que no entiendes que yo soy así?” como si siempre hubiera sido así y siempre seré así.

Tercero, creemos que somos independientes. Dependemos de causas y condiciones: Cuando surge la arrogancia creemos “Yo estoy aquí por mi propio esfuerzo y mi propio trabajo!”. Mentira! Estoy aquí por la gran generosidad de mi madre que me cuido cuando era indefenso, por mis maestros de la escuela que me enseñaron a escribir y leer, por mis maestros de la universidad que me enseñaron mi profesión. Dependemos de nuestras partes: Creemos que hay un yo por arriba de nuestro cuerpo y mente y pensamos: “Yo tengo una mente”, “Yo tengo un cuerpo”, como si el “yo” existiera desde antes y de alguna forma adquiere un cuerpo y adquiere una mente. Pensemos en una mesa. Si creyéramos que existe una esencia de mesa por detrás de las partes de la mesa, entonces si yo quitara cada una de esas partes: si quito cada pata y luego quito la tabla por encima, lo que debiera quedar despues de haber quitado todas las partes es dicha esencia. Pero que queda al quitar todas las partes? Nada! De igual manera aplica a concebir un yo independiente del cuerpo y mente. Por ultimo dependemos del perceptor. Como aparecemos ante los demás depende de las experiencias previas de otros. Creemos que somos independientemente bellos, es decir que cualquiera que nos vea tiene que reconocer nuestra belleza innata. Cuando nos ve alguien que cree que somos feos, nos entristecemos! Si aparecemos como bellos o feos ante los demás depende de los patrones de belleza de la otra persona, que los ha moldeado con sus experiencias previas, es decir si nos parecemos a su papa, o si nos parecemos a su ex-novio que odia, etc. va a determinar si somos atractivos o no.

A la ausencia de unitariedad, permanencia e independencia se le llama la ausencia de mismidad burda de los cuatro sellos y es aseverada por todas las escuelas de pensamiento. Establece como no existimos. Como si existimos? Como un surgimiento dependiente: existimos en dependencia de causas y condiciones, en dependencia de nuestras partes, y en dependencias de superposiciones mentales. Somos primordialmente puros en el sentido que no estamos intrínsecamente manchados por nada, y por ende estamos llenos de posibilidades. Si nos entrenamos para el mal podemos realizar gran destrucción y si nos entrenamos para el bien podemos realizar gran bienestar.

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Director y maestro residente de Casa Tibet Guatemala.

2 Comments to “Búsqueda de la Esencia del Yo”

  1. Ana Patricia says:

    Hola! Donde puedo leer más sobre este tema? en inicio me pareció extraña la idea pero conforme leí el articulo tiene sentido y super interesante.

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