Camino: Como Llegar a Vivir Plenamente

Para poder llegar a vivir plenamente, es necesario un florecimiento social, psicológico y espiritual en la persona. El florecimiento social viene a través del entrenamiento en la ética, que el cimiento de todas las religiones y lo que todas las religiones tienen en común. En el Budismo, la ética se cultiva a través del entendimiento de las acciones, causas y efectos: el reconocimiento que cuando hacemos el bien a otros, estamos creando las causas para experimentar bienestar en el futuro; y cuando dañamos a otros, estamos creando las causas para experimentar dificultades y problemas en el futuro. Para actuar de una manera verdaderamente constructiva es necesario:

  • estar bien informado y recordar en todo momento que es virtuoso y que es destructivo
  • vigilar constantemente el cuerpo, palabra y mente para estar conscientes de que es lo que hacemos, decimos y pensamos
  • seguir la voz de nuestra conciencia adoptando lo virtuoso y evitando lo destructivo.

El florecimiento psicológico viene a través del entrenamiento en la atención. Nuestra mente tiene una extraordinaria capacidad, pero normalmente es muy caótica. El meditador budista entrena su mente sistemáticamente contrarrestando:

  • la hiper-actividad mental con serenidad y tranquilidad
  • el déficit de atención y la distracción con estabilidad
  • la disipación y hundimiento mental con uni-puntualidad y claridad

Poseer una mente atenta con estabilidad, claridad y uni-puntualidad hace que seamos eficientes en las actividades cotidianas, que nos relacionemos mejor con otros y que no nos enganchemos o no nos dejemos llevar por la fantasía, la depresión o las preocupaciones del día a día. La atención no viene decidiendo “ahora si voy a poner mas atención”; viene a través de un entrenamiento sistemático y gradual.

Finalmente el florecimiento espiritual viene a través del entrenamiento en la sabiduría. En el contexto budista, sabiduría significa ver las cosas como son. Sin que nos demos cuenta, nuestras actitudes, experiencias previas, y prejuicios influencian activamente como percibimos la realidad. Cuando llegamos a una reunión de mal humor, vemos que todo esta mal; si a esa misma reunión llegamos contentos, vemos que todo esta bien. La realidad es la misma, pero tendemos a distorsionarla cuando tenemos odio, avaricia, celos, arrogancia, deseo, etc. y caemos en el engaño de creer que esta imagen distorsionada es como la realidad existe. El cultivo de la sabiduría consiste en deconstruir estas imágenes distorsionadas para tener un acceso no mediado a la realidad. Al igual que la atención, la sabiduría no viene decidiendo “ahora si no me voy a enojar, etc.”; viene a través de un entrenamiento sistemático y gradual.

Vive plenamente aquel en el que hay un florecimiento social, psicológico y espiritual. Todos poseemos este potencial, y lo podemos alcanzar a través del entrenamiento en la ética, atención y sabiduría.

Written by

Director y maestro residente de Casa Tibet Guatemala.

No Comments Yet.

Leave a Reply

Message