Gobierno, Justicia y Participación Cívica

Para describir la relación apropiada entre un gobernante y su pueblo, Chandrakīrti usa la metáfora de un buen matrimonio. Él dice (Catuḥ-śataka-ṭīkā, 370):

Como cada uno de una pareja casada apoya al otro, así el rey protege a su pueblo y su pueblo protege el rey. Del mismo modo, el león protege el bosque y el bosque protege el león

Aquellos que gobiernan con compasión y se ganan la confianza de su pueblo, tienen una autoridad moral legitima. De igual manera, no podemos exigir lo que nosotros mismos no cumplimos. Para esta en una posición de exigir que no haya malversación de fondos, corrupción, respeto, justicia y dignidad, tenemos el compromiso moral de no robar, no ser corruptos, ser respetuosos, justos y llevar una vida digna.

El estatus del gobernante es un surgimiento dependiente y no un fenómeno aislado. Las gobernantes no llegan al poder. El pueblo lleva a los gobernantes al poder. La función del gobierno es apoyar al pueblo, pero no puede realizar esta función si a su vez no es apoyado por el pueblo. Āryadeva recalca que cualquier obra que el gobierno hace, solo la puede hacer porque el pueblo le provee los medios para realizarla (Catuḥ-śaka, IV.2):

Con el apoyo de una sexta parte de la cosecha de sus ciudadanos
Que orgullo tiene usted?
En toda ocasión, su trabajo
depende de haber sido designado

Este verso resalta dos puntos importantes: (1) un gobernante no debe percibirse como “generoso”. Cuando un gobernante da, no da de su propia bolsa. Él da lo que le dieron (en forma de impuestos). (2) Los gobernantes tienen un compromiso con el pueblo, porque están allí porque fueron designados por el pueblo.

Que compromiso tienen con el pueblo? El de proveer protección, seguridad y justicia. Chandrakīrti dice (385)

Si él toma los impuestos sin proteger a su gente, entonces, seguramente es un ladrón que vive en ciudades y pueblos sin ser reconocido como un ladrón!

Su función principal es la de resguardar los derechos de sus ciudadanos. Si no cumple, el pueblo tiene el derecho de exigirle a sus gobernantes. Chandrakīrti dice (369)

Si él piensa “la protección de mi gente depende de mi” y se vuelve arrogante, ¿por qué, entonces, si su propia protección depende de su pueblo, no pierde esa arrogancia cuando entiende que el mismo tiene que ser protegido? Un rey que no es apoyado por su pueblo no puede gobernar a su pueblo.

Es interesante que Chandrakīrti dice esto en el contexto de un reinado. Cuanto mas cierto es para países democráticos en donde el gobierno no solo depende de nuestros impuestos, sino que también de nuestro voto. La capacidad de votar es un extraordinario derecho, ya que nos da la oportunidad de tener injerencia en el camino a largo plazo que recorrerá nuestro país. La capacidad de votar también es una extraordinaria obligación y responsabilidad, porque nos hace cómplices de lo que le ocurra a nuestro país en el futuro. Que gran responsabilidad! Por eso es vital que este voto sea informado, que lo contemplemos y que lo discutamos. Que lo emitamos con claridad y sabiduría pensando en lo que mas beneficia a nuestro país y no lo que mas me conviene a mi.

Que parámetros podemos usar? Como las cualidades de un buen gobernante, Nāgārjuna exalta la veracidad, generosidad, paciencia y sabiduría. (Ratnāvalī, 134-139) (1) La veracidad inspira confianza. (2) Un gobernante generoso es el que piensa: “que puedo yo aportar a mi país?” en vez de “que le puedo sacar yo a país?”! El gobernante generoso no es el que da más. Cuando un gobernante da, no da de su propia bolsa. Él da lo que le dieron en forma de impuestos. Eso no es ser generoso. Eso solo es ser hábil para hacer que los recursos cambien de manos. (3) Paciencia es actuar con claridad de mente y no con el hígado. (4) De la sabiduría viene una mente imperturbable y firmeza. Nāgārjuna también resalta la paciencia, respeto y generosidad con la siguiente metáfora esplendida (Ratnāvalī, 340):

Las aves de la población se posan
En el árbol gubernamental que provea la sombra de la paciencia,
Las flores del respeto, y los grandes frutos del dar resplandeciente.

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Director y maestro residente de Casa Tibet Guatemala.

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