La Ecologia y la Naturaleza

La tierra es el hogar de los seres vivos; igual e imparcial a lo que se mueve y a lo inmóvil.
Así, hablo el Buddha en una voz verídica, con la gran tierra como testigo.
Tal como un ser noble reconoce la bondad de una madre sensible
y devuelve la bondad con gratitud, así la tierra, la madre universal,
Que cuida a todos por igual, debe ser considerada con afecto y cuidado.

S.S. El Dalai Lama

Según el Budismo el mundo animado es el resultado del las acciones o karma individuales de cada ser, mientras el mundo inanimado es el resultado de las acciones o karma colectivo de todos los seres. Un ambiente saludable o contaminado es creado por las acciones colectivas constructivas o destructivas de todos los seres que en este participan, por lo que la ecología y el ambiente no debería de ser la preocupación de algunos individuos, sino la preocupación de todos nosotros.

El Buddha tenia gran reverencia por la naturaleza, especialmente por los arboles: en Lumbini nació debajo de un árbol śāla (Shorea Robusta), y en Gāya se ilumino debajo de un árbol de higos (Ficus Bengalensis Linn), en Sārnāth enseño por primera vez debajo un arbol de higos e inclusive en Kuśīnagar murió (obtuvo el parinirvāṇa) debajo de un árbol  śāla.

Según el Budismo, un árbol florecido purifica el viento, nos ayuda ha respirar el aire que sustenta la vida, es agradable a la vista y relaja la mente, y su sombra es un lugar bienvenido para el descanso. Ademas, en las sociedades budistas se cree que algunas deidades trascendentales, deidades locales, o espíritus moran en los arboles, las montañas y los ríos. En estas circunstancias, si contaminamos el ambiente cortando arboles, como podemos esperar algo auspicioso de ellos?

Por ello, en las reglas monasticas (vinaya), el Buddha instruye a los monjes a cuidar los arboles. Les prohibe cortar o pedirle a otros que corten plantas, que destruyan semillas, o que arruinen la grama. Les instruye a que se den cuenta que no hay nada mas querido para los seres vivos que la vida misma.

Un concepto fundamental dentro de la doctrina budista es el de surgimiento dependiente. No vivimos en un vacío. La sobrevivencia de la humanidad depende de la naturaleza para su comida, ropa, vivienda, medicinas, y otros requerimientos. Necesitamos establecer como sociedad una relación armoniosa con la naturaleza para tener un modo de vida sostenible a largo plazo. Esto incluye aprender a utilizar los recursos naturales sabiamente, pero también es indispensable combinar esto con una restricción moral, que le debe de poner freno a la actitud consumista materialista que caracteriza al ser humano moderno. Nos hemos sentido con el derecho de abusar del ambiente a nuestro antojo por demasiado tiempo para satisfacer todas nuestras ambiciones y caprichos.

“La tierra tiene todo lo que el ser humano necesita; solo que no puede satisfacer su avaricia.” Gandhi

No es difícil perdonar la destrucción en el pasado, que es resultado de la ignorancia. Hoy, sin embargo, tenemos acceso a más información, y es esencial volver a examinar el punto de vista ético que hemos heredado, de lo que somos responsables, y lo que vamos a heredar a las generaciones venideras. Nuestras maravillas de la ciencia y la tecnología son alcanzadas, si no rebasadas por muchas de las tragedias actuales, incluyendo el hambre humana en algunas partes del mundo, y la extinción de otras formas de vida. Tenemos la capacidad y la responsabilidad. Debemos actuar antes de que sea demasiado tarde.

S.S. el Dalai Lama

Estamos en una crisis ambiental. Por los últimos 2000 años la población promedio giraba alrededor de 1 billón de personas en promedio. Lo que permitió el crecimiento masivo en la población fue la utilización del los combustibles fósiles para la producción alimenticia industrial, redistribución de agua, el transporte, y la conversión en áreas habitables de lo que era antes inhabitable. El consumo de estos combustibles fósiles a tenido un impacto devastador al planeta. El mas serio probablemente es el calentamiento global y la acidificación de los océanos que como hemos aprendido de la gran extinción masiva del Permíco-Triásico de hace 250 millones de años lleva a una devastación global. Esta fue provocada por una emisión masiva de dióxido de carbono (que es justamente lo que artificialmente estamos provocando ahora) de las escaleras siberianas que llevó a un calentamiento global, la acidificación de los océanos y la subsecuente extinción del 95% de las especies del planeta. Este fue un evento incluso mas devastador que la mas conocida caída del meteorito de Chicxulub hace 65 millones de años que provoco la extinción masiva del Cretácico-Terciario en donde el 75% de las especies murieron (entre ellas los dinosaurios).

Adicionalmente, al haber construido toda la economía global en el bien limitado de los combustibles fósiles, cuando estos comiencen a escasear seriamente el impacto a la economía global, y su consiguiente capacidad de sostener los mas de 7 billones de habitantes,  también será devastador. Es urgente que aprendamos a relacionarnos de una forma mas sana con nuestro ambiente, no solo por el bien del planeta sino también por el futuro de la humanidad.

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Director y maestro residente de Casa Tibet Guatemala.

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