Que Ocurre Despues de la Muerte

Cuando los elementos que constituyen el cuerpo, tierra, agua, calor, y viento, se disuelven perdiendo la capacidad de servir como soporte de la conciencia, también se colapsa el nivel de conciencia burdo, el que esta asociado a las conciencias sensoriales y la conciencia mental con la que pensamos con sus ochenta experiencias conceptuales. Esto es lo que se le llama en occidente la muerte clínica, pero según el Tantra del Yoga Supremo, el proceso de la muerte aun no ha terminado. Según esta perspectiva, hay tres niveles conciencia de conciencia: el burdo, sutil y mas sutil. El colapso de los vientos en la que estas experiencias conceptuales cabalgan junto con las experiencias conceptuales mismas, permite que las mentes sutiles se manifiesten.

Según los sistemas tantricos del Yoga Supremo el cuerpo tiene 72,000 canales. Los tres canales principales, el central, derecho e izquierdo, van desde el punto entre las cejas, hacia arriba a la coronilla de la cabeza y luego bajan frente a la columna vertebral hasta la base de la columna, extendiendose finalmente hasta el órgano sexual. Este sistema de canales se colapsa a través de cuatro procesos de disolución.

  1. Mente blanca vivida

    Los vientos del canal derecho e izquierdo por arriba del corazón entran en el canal central a través de una apertura en la coronilla de la cabeza. Esto afloja el nudo de canales en la coronilla de la cabeza, que causa que descienda la gota blanca que mora en la coronilla de la cabeza hacia el corazón. Cuando llega a la parte de arriba del nudo de seis amarres del canal izquierdo y derecho en el corazón, surge una apariencia vivida blanca. Es una apertura luminosa, como el cielo del otoño bañado de luz blanca.

  2. Mente vivida roja/anaranjada

    Los vientos del canal derecho e izquierdo por debajo del corazón entran en el canal central a través de una apertura inferior en la base de la columna vertebral o el órgano sexual. Esto afloja el nudo órgano sexual y ombligo, que causa que ascienda la gota roja que mora a la altura del ombligo en medio del canal central hacia el corazón. Cuando llega a la parte de abajo del nudo del canal izquierdo y derecho en el corazón, surge una apariencia de incremento de rojo/anaranjado vivido. Es una apertura incluso mas luminosa, como el cielo del otoño impregnado de luz roja-anaranjada.

  3. Mente vivida negra

    Los vientos superiores e inferiores dentro del canal central se juntan en el corazón, aflojando el nudo del canal derecho e izquierdo. La gota blanca continua descendiendo y la continua ascendiendo hasta que se encuentran en el centro de la gota indestructible en el corazón. Cuando estas dos se topan, surge la apariencia negra vivida. Es como el cielo del otoño impregnado de luz negra gruesa que cae justo despues del crepúsculo.

  4. Luz clara

    La gota blanca y roja se disuelven en la gota indestructible en el corazón. Los vientos dentro del canal central se disuelven en el viento mas sutil que sustenta la vida. Esto causa que el viento mas sutil y la mente de la luz clara se manifiesten. Esta es la mente mas sutil, es no conceptual y completamente no dual. Toda actividad conceptual ha cesado. Surge como una muy clara apertura.

    Esta mente de la luz clara es la base de todas las apariencias, puras e impuras que ha existido desde el tiempo sin principio. El practicante avanzado budista en este momento de la muerte trata de aprovechar este momento para que la mente se reconozca a si misma, que reconozca su propia naturaleza, la entidad de la mente fundamental.

Todo este proceso tarda tres días. Cuando sale esta mente mas sutil del cuerpo, el cuerpo empieza a podrirse y a oler. Aquellos que no se familiarizaron en vida con estos niveles profundos de conciencia, no pueden aprovechar esta oportunidad y pasan por la fuerza del karma al estado intermedio en donde se experimentan las ocho fases en reversa y el individuo re-emerge en un cuerpo del entre-estado, un cuerpo similar al cuerpo que tenemos en el sueño.

Uno tiene la forma del cuerpo en el que renacerá. Comúnmente es como el el cuerpo futuro que uno tendrá alrededor de la edad de cinco o seis años. Como el cuerpo del sueño, está hecho de mente y viento. Es claro como un arcoiris, no hace sombra y no deja huellas. En este cuerpo uno tratara de repetir la rutina de la vida de la que recién hemos muerto sin darse cuenta que ha muerto. Aunque uno le hable a sus parientes o amigos, no le escucharan y por lo tanto no le responderán. Nuestro karma lo arrastrara hacia el próximo renacimiento. Este estado intermedio podría ser tan corto como un instante si su karma es especialmente fuerte. Si uno no encuentra un renacimiento en siete días, el ser del entre-estado muere (volviendo a atravesar por las ocho fases) y vuelve a obtener un cuerpo del entre-estado. Esto se puede repetir hasta siete veces, durando la estancia en el entre-estado un máximo de 49 días.

El tipo de renacimiento que uno tendrá será el fruto de la maduración de una acción especifica.  El fruto de la maduración de una acción asociada con la malicia como el haber matado, haber utilizado lenguaje divisorio o palabras ásperas será un renacimiento en un reino infernal. El fruto de la maduración de una acción asociada con la codicia como el robar o comportamiento sexual inapropiado será un renacimiento como espíritu hambriento. El fruto de la maduración de una acción asociada con la visiones erróneas como el mentir o la habladuría ociosa será un renacimiento como animal. El fruto de la maduración de una acción ética es un renacimiento humano. El fruto de la maduración del cultivo de poderosos estados de concentración o de amor o compasión es un renacimiento como una deidad en un reino paradisiaco. Todos los renacimientos son impermanentes y duran tanto como el karma que me llevo a renacer allí.

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Director y maestro residente de Casa Tibet Guatemala.

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